Logizomecanofilia

Desde que llegué a Barcelona se ha convertido en mi inseparable. Ya llevabamos una relación de cinco o seis años atrás. Su memoria ya no es muy buena, tiene algunos kilos de más y respira con dificultad. Pero yo me he negado a dejarla, como me niego a dejar muchas cosas que han vivido mucho tiempo conmigo.
Y este cacharro no es la excepeción lo quiero y lo necesito tener cerca de mi en cada momento, desde que despierto lo toco, luego se calienta en mis piernas, arranca su motorcito, su cara plana me ilumina el rostro, también me pone los ojos llorosos de vez en cuando, ahora hasta un rechinido o quejido emite, es viejo igual que yo. Ha sido testigo de mis trabajos redactados, los textos de mis chambas, las
conversaciones con mis amigos, las charlas con mis amantes, las promesas con mi amado. Ahora también los afectos con mi familia. Sus letras dibujadas empiezan a borrarse, pero yo he memorizado cada una de sus partes.
conversaciones con mis amigos, las charlas con mis amantes, las promesas con mi amado. Ahora también los afectos con mi familia. Sus letras dibujadas empiezan a borrarse, pero yo he memorizado cada una de sus partes. Tiene sus achaques, pero yo soy capaz de aguantarlos, por eso ayer que se murió durante más de 24 horas, empecé a vivir el duelo y sentir su ausencia. De entrada la negación, hice cualquier tipo de artimaña para revivirla, desde los más práctico como (golpes) hasta intentar una cirugía. Todo fue inútil, nada la reanimaba. Desesperada salí a buscar un nuevo cargador, por suerte la Ronda Sant Antoni es el sitio ideal para todo tipo de gadgets y antiguedades de su categoría. Nooooo, los locales cerrados, aquí todo acaba a las 8pm. Tuve que esperar hasta el otro día, luego de ocupar toda la mañana en oficinas del Ayuntamiento, tramitándo mi residencia de estudiante, por fin dediqué toda la tarde a buscar un nuevo cable que alimentara y reviviera a mi cacharro.
Intento inútiles, incompatibildad, bajo votaje, nada parecía ajustarse a sus necesidades, por fin, algo parecido, pero no tenía la pieza complementaria. "Regresa más tarde", y regresé, y aún no estaba, yo desesperada, estos gueyes sin comprender mi duelo. Otro día más sin ella, sin sus latidos, sus beats, sus estridencias. Hoy regresé, tuve que ir a buscar el cable a otra bodega, por fin, luego de moverla, sacarle la batería portátil y mil intentos de reanimación, arrancó. Y ahora estoy con ella otra vez, escribiendo estás línea escuchando a Lady Ella, he vuelto a ser feliz.
Además, justo cuando la encendí y me conecté al mensajero, mi "vieja lap" tuvo su primer chispazo: la aparición de Anamaría, desde tierra de marsupiales. Luego de semanas sin saber de ella,por fin, me conecté con mi amiga. ¡Perra desgraciada como echaba de menos esas conferencias de tres horas!
En fín, todavía hay batería para rato. Tengo mi voltaje a todo lo que da. Y seguiré con mi aparato viejo, mi único contacto con el mundo, el transmisor de mis pensamientos y sentimientos hasta que aguante. Ahora entiendo a Paul Auster y su Olympia. Esta es la breve historia de mi ordenador, mi lap o mi portátil, mi vieja Compac Presario Modelo 2100LA
Comentarios