La rosa del desierto

Te compré una rosa del desierto, me dijo por teléfono.
Me imaginé una flor exótica y de mal gusto, una novela de Alfaguara o una chacharita familiar.
Cuando sacó el objeto de su bolsa, era una piedrita rosa y brillante, como dulce de azúcar con pequeñas formaciones. Su forma es de una rosa petrificada.
Resulta que es una baritina, un mineral de zonas desérticas.
- ¿Por qué me la das? ¿Qué significa?
- Por nada, me gustó para ti.
Me han dado muchas piedritas y cristales mágicos: mi mamá la que le sacaron de la vesícula, mi prima una de Grecia, mi papá un cuarzo de Zacatecas, una tía me dio una piedra preciosa cuando cumplí 15 años, incluso tengo una de la sierra potosina. Y ahora llega ésta.
Ya indagando este BaSO4 (Sulfato de Bario) es un amuleto que me cae como anillo al dedo.
Es afín al chakra cardíaco y frontal. Genera sentimientos puros de amor.
Es protectora contra sentimientos negativos, propios y ajenos, como la envidia, los celos y el resentimiento. Es muy útil en casos de pérdidas afectivas, crisis emocionales, estados depresivos y angustias. Aplicándola sobre los chakras corona y frontal ayuda a conciliar el sueño y combate el insomnio. También amplifica la imaginación y mejora las visualizaciones.
Entonces mejor ya ni pregunto por qué me la dio. El pillo me conoce.
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