La FILia se volvió fobia
Pasé por la Fil con los ojos cerrados y los oídos tapados, apenas toqué un par de libros y poca novedad. Lo que antes disfrutaba esta vez me causó cierto malestar. No se, tal vez tiene que ver con la edad y la capacidad de impresión. O con el espacio, el tiempo, el ánimo, las distancias, la gente...
Ya estamos en casa, ahora escojo entre el chocolate con malvavisco y el crocante. Aumenta nuestra serotonina pero sigo cansada.
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