Las ganas se van
Esperó el último momento para cambiar el plan.
Ya le había dicho que no me gusta planear que prefiero ir haciendo camino. Pero él sí tenía una ruta bien trazada, pasó en su caballo me dijo que lo sujetara fuerte para no caer cuando arrancara, lo solté, me dio la rienda y a seguir cabalgando. Ahora que empezaba el trote. El caballo se convierte en pegaso y a volar...










Comentarios