Sala de espera
Se para y se sienta una y otra vez de esa hilera de sillones negros. El hombre de junto le sonríe y anima para aguantar un poco más. El chico de enfrente camina de un lado a otro desesperado e impaciente. Camina hacia la salida, regresa y se vuelve a acomodar en la silla. Saca un libro y lee un poco, dirige los ojos a la puerta. La mujer de atrás por fin tiene su turno, guarda su agujas y el estambre de colores, ahora se levanta, lo cubre con su cobija y salen los dos tomados de la mano. El hombre de junto mueve el pie, respira, mira a todos lados y sale caminando tranquilo y resignado. Se para a tomar un café, tropieza con el pie del joven, él se levanta y auxilia. Mira el reloj. Casi todos se marcharon. Sólo quedan ellos dos en el salón. Esperan un poco más.


By Mario Antonelli
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