Medea se me da...
Una vez me enamoré hasta enloquecer. Creo que fue porque tenía mucho tiempo libre y me di la licencia de obsesionarme por alguien que no me quería tanto.
Lo acosé, le reproché y casi hasta le supliqué su amor cuando me dejó por otra chica. ¡Ayyyy! Eso duele, baja la autoestima y el ego se cae al suelo. Recuerdo haber tenido un montón de malos pensamientos cuando me enteraba que estaba con la otra, que claro pensaba que era la más hermosa, inteligente y divertida (que le caiga una bocina en un concierto, que le echen orines en el estadio, que la calvicie lo alcance, que le salga un herpes, que...)
Le eché un pelín de mala onda...claro, era de ardor, pero juro que en el fondo no le deseaba ningún mal. Ahora somos amigos, me cuenta sus planes y me alegra que le vaya bien, eso quiere decir que mi mala vibra nunca lo alcanzó.
Es la única vez que me sentí una Medea, cualquiera enloquece y puede dañar cuando se siente traicionado. Hace unos días toda la clase repudió la actitud de Medea y yo seguí justificándola. Es el personaje más incomprendido de la literatura porque mató a su hermano, traicionó a su gente y asesinó a su hijos, que conste que no diré que fue por amor, que sería lo más incongruente.
"No la entiendo" decían mis compañeros, pero yo sí, yo sí la entiendo. La culpa fue de él, la utilizó, la engañó y luego la votó, claro pero del Jasón nadie se acuerda.
Medea by Lars Von Trier.
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