DELETE
Normalmente cuesta eliminar a personas de nuestras vidas. Me gusta conservar afectos, amigos y cariños. No entiendo el concepto de usar-desechar. Menos cuando involucras sentimientos o cuando compartes buenos momentos con esas personas.
Pero últimamente he decidido pulsar el ELIMINAR de varios contactos a los que jamás volveré a ver, con los que ya no tengo nada en común y a los que no puedo darles lo que demandan.
Uno de ellos es el del morenazo. Mi ex jefe murió hace varios años y seguía en mis contactos. Tuve que eliminarlo porque todos los mensajes que le he enviado en los últimos años se regresan a la bandeja de mi correo.
Accidentalmente he pulsado en el móvil los números de un par de reporteros de espectáculos y cultura que murieron recientemente, ahora les doy ELIMINAR porque cuando llame nadie más contestará.
Y así, uno por uno, han desaparecido varios nombres más. No es que quiera restar simplemente así salen las cuentas y las agendas se empiezan a reducir.
También me sabe mal que paguen justos por pecadores. Así que mejor me alejo un rato. Al principio nos extrañaremos, pero en un tiempo estaremos bien y nadie saldrá lastimado.
Se que también me han ELIMINADO así de algunas listas de contactos. Ya se lo que se siente, es liberador, como quitarse un peso de encima.
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