Estando aquí no estoy...

Escucha sus pasos todas las mañanas, mientras camina por esa larga avenida.
Siente su mirada, detrás de la barra de aquel viejo bar, cuando le da sorbos a su cerveza.
Percibe cómo se alarga su silueta en la pared del callejón del cine.
Reconoce su voz tipluda en el autobús.
Ya se dio cuenta que lo espía por la mirilla de su habitación, todas las noches antes de dormir.

La descubrió. La reconoció en la joven rubia, el policía panzón, la vendedora de dulces y el niño de la plaza. Es la influencia de Frégoli. La mira donde no está y ella está en donde la mira.

Su fenotipo es común: complexión delgada, dedos largos, frente ancha, dientes grandes, nariz chueca y ceja tupida, puede ser cualquiera. El otro día, a mitad de la calle, le exigió que le mostrara su credencial de elector para comprobar si era ella.

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