Caetofobia
Nací pelona. Luego el trauma tiene que ver con mi abuela. Para ella que creció con dos trenzas largas tener el cabello suelto era igual a acabarse de levantar o ser una zarrapastrosa. Así que en cuanto me veía desgreñada me obligaba a ir por el limón y carmenador. Luego agarraba un par de ligas, me estiraba el cabello dividido en dos coletas y lo sellaba con gotas de limón.
Así toda estirada permanecía todo el día. Ya en la noche cuando llegaba la hora de dormir mi mayor placer era romper las ligas y masajear la cabeza. ¡Ay, qué bien se sentía regresar el cuero cabelludo a su lugar!Lágrimas y sufrimientos generaba ese ritual así que optaron por mantenerlo corto.
Ya entrada a la adolescencia lo mantuve largo, porque tengo la cabeza grande y corto se acentuaba más mi frente. Sólo me lo enredaba con una liga y ya está.
En los últimos años dejé que creciera y creciera.Había meses que no pasaba por una peluquería. Una vez en un lugar de Madrí, hace como seis años, me lo cortaron a saco, como 20 centímetros. Pero creció. En Barna sólo una vez me lo corté porque pagar 20 euros para una estudiante no era nada rentable. La cosa es que sí, mi pelo siempre ha estado largo y descuidado.
Me han dicho que me parezco a las andrajosas. Como ésta (guapa).
O esta otra (no tan agraciada).
Ahora lo he cortado. Parafraseo a un amigo y apacigüé mis greñas como el viento, corté los nudos retorcidos de una parte de mi mente que hacen regresar al pasado. Y así corté de tajo con ellos.
"Un cambio de imagen tiene un gran misterio detrás de cada mujer pues la casualidad no reina en ello y sí la causalidad. Pareciera que tu cabello tenia un gran peso y ahora,recortado, te miro más ligera, con aires de cambio."
Comentarios