Mis razones por las que amo a México

Por Karla Hernández Ordóñez 


1Somos el país de América con más sitios declarados Patrimonio de la humanidad.
En los últimos 27 años, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha entregado a México 32 declaratorias de sitios Patrimonio de la Humanidad. Esta distinción reconoce un “valor universal excepcional” a lugares históricos o naturales. En la lista figuran las pinturas rupestres de la sierra de San Francisco, en Baja California, que tienen miles de años de antigüedad. También tenemos patrimonio arquitectónico, como la Casa-Taller de Luis Barragán, en la Ciudad de México, y patrimonio natural, como la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, en Michoacán, y la Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar, en Sonora, el sitio que recibió la declaratoria más recientemente, en 2013.

2. Los estudiantes del “poli” ponen en alto a México en concursos de robótica. 
En los últimos años, los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional han destacado en diversos concursos de robótica, pero este año arrasaron por primera vez en una categoría en el RobotChallenge, el mayor certamen del mundo. Los alumnos de ingeniería ganaron oro, plata y bronce en la categoría Micro Sumo con los proto-tipos Beetlejuice #317, MicroAZTK #316 y Excelso #402. La competencia se realiza cada año en Viena, Austria, y este año participaron 56 países.

3. Tenemos una de las mejores universidades de América Latina.
¡Goya! ¡Universidad! Con este grito termina la porra oficial de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y entre los incontables estudiantes que lo han proferido figuran el ingeniero civil Carlos Slim, el segundo hombre más rico del mundo; el arquitecto Teodoro González de León, constructor de edificios y museos importantes, y el químico Luis Ernesto Miramontes Cárdenas, inventor del primer anticonceptivo oral. En los últimos 10 años la UNAM ha sido reconocida como una de las 100 mejores instituciones de educación superior del mundo, y los QS World University Rankings de 2014 la sitúan como la octava mejor universidad de América Latina.

4. Hallamos humor en todo, incluso en nuestras desgracias. 
“El [sentido del] humor es una virtud de los mexicanos, es el primer filtro para desviar el dolor de una manera lúdica y jocosa”, escribe el historiador Boris Berenzon en su libro Historia es inconsciente. En efecto, preferimos reír a llorar, gozar a sufrir, burlarnos de nuestras desdichas más que lamentarnos de ellas. Todo el tiempo estamos haciendo chistes de nuestras penurias e infortunios, y reír nos sirve de desahogo y de aliciente para no tomar nada demasiado en serio ni perder el optimismo. “Los mexicanos canalizamos el miedo a través de la risa masiva”, dice el escritor Heriberto Yépez en su libro La increíble hazaña de ser mexicano. “Riéndonos de nosotros mismos terminamos por aceptar la opresión, el estado de burla en que vivimos. Riéndonos aprendemos a tomarlo ‘por el lado amable’... La risa es nuestra principal anestesia”. 

5. Nuestra cocina es sabrosa y ancestral. 
La comida que los mexicanos consumimos en la actualidad no es muy diferente de la que nuestros antepasados comían hace 500 años. El maíz, el frijol y el chile siguen siendo los ingredientes básicos de infinidad de platillos deliciosos y nutritivos de nuestra cocina tradicional. 
Tampoco han cambiado mucho los métodos de cultivo ancestrales, las prácticas rituales comunitarias, las técnicas culinarias y las costumbres relativas a la preparación y consumo de alimentos. La cocina mexicana tradicional es considerada un modelo cultural completo, razón por la cual la UNESCO la declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2010.

6. Honramos a nuestros queridos difuntos con ofrendas de flores. 
Los recordamos con especial cariño los días 1 y 2 de noviembre. Las casas y los cementerios se visten de flores amarillas de cempasúchil, que adornan y aromatizan lápidas y altares. En 2013 se comercializaron unas 16,730 toneladas de la llamada “flor de 20 pétalos”. Además del uso ornamental del cempasúchil, ¿sabías que sus pigmentos representan un mercado importante en el mundo? Esta flor se utiliza en alimentos para aves a fin de aumentar la coloración amarilla de la piel del pollo y la yema del huevo. También se usa en complementos alimenticios para humanos que ayudan a reducir los radicales libres y, según estudios de la UNAM, contribuyen al tratamiento de la degeneración macular asociada al envejecimiento.

7. Tenemos una de las siete nuevas maravillas del mundo: Chichén Itzá. 
Antes de 1520 esta ciudad fue la capital más importante de la zona maya, y el centro de culto y peregrinación más venerado de la península de Yucatán. Hoy día miles de personas visitan el sitio arqueológico en los equinoccios. Es una experiencia única e inolvidable presenciar el juego de luces y sombras que se produce en una de las escalinatas de la pirámide principal, conocida como El Castillo, el cual simboliza el descenso del dios Kukulkán.  
La historia y monumentalidad de Chichén Itzá fueron claves para que fuera elegida una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo, el concurso público lanzado en 2000 por el aviador y cineasta suizo Bernard Weber.

8. A todo el mundo le gusta una canción mexicana: Bésame mucho. 
En plena Segunda Guerra Mundial la gente cantaba “...como si fuera esta noche la última vez”. La canción fue adoptada por muchos soldados tras la dolorosa separación de sus novias o esposas durante el conflicto bélico. La letra de la compositora Consuelo Velázquez es una de las más inter-pretadas en el planeta. Es la única canción mexicana que ha llegado a figurar 14 semanas en primer lugar en el Hit Parade de Estados Unidos (eso fue en 1944). La letra se ha traducido a 20 idiomas y la han cantado, entre muchos otros, Frank Sinatra, Elvis Presley, The Beatles, Plácido Domingo y Diana Krall.

9. Amamos el toque picante en todo lo que comemos, hasta en las golosinas. 
Nos encanta el picor que produce la capsaicina, pigmento presente en todas las variedades de chile, pues define el sabor de México.Chiles como el jalapeño, el pasilla, el ancho y el guajillo son indispensables en todas las mesas, ya sea en salsa, asados, en escabeche o desflemados. También las golosinas pican, y saboreamos sobres de chile con azúcar y paletas de caramelo o palomitas bañadas con salsa picante. Cada año se producen en México 2 millones de toneladas de chile.

10¿Para qué queremos pies ¡si tenemos a Frida Kahlo para volar!? 
Parafraseamos con admiración una de las frases más famosas de la pintora mexicana Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón, conocida en todo el mundo por sus autorretratos. La fridomanía está presente en la moda y la vida cotidiana. Podemos ver la influencia de esta artista en una cafetera, una botella de cerveza, unos zapatos tenis o en nuestro billete de 500 pesos.   
La obra de Frida se exhibe en museos de México y otros países, como el colorido autorretrato “El marco”, en el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou de París, aunque también forma parte de colecciones particulares. En 2006 un admirador de la pintora compró la obra “Raíces” en la casa de subastas Sotheby’s de Nueva York por la friolera de 5.6 millones de dólares.


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